"El Secuestro de Miss Blandish" - James Hadley Chase

martes, 19 de julio de 2011

De vez en cuando hago alguna incursión cautelosa en la novela negra. Lo de "cautelosa" va porque normalmente me llevo unos chascos que me hacen querer desistir del género de una vez para siempre y no quisiera que fuese así. El documentarme antes sobre lo que voy a leer tiene casi siempre sus frutos, pero son más jugosos aquellos que resultan unas veces del azar y otras de la intuición.
Con el libro que me ocupa sucede lo último. Andaba yo vagando por una de las librerías de segunda mano que suelo frecuentar cuando vi esta novela  en una estantería. Por lo poco que contaba atrás ("escrita por uno de los maestros de la novela negra...") y por su precio (3 euros) me la llevé para experimentar, una vez más. Es increíble pero lo tiene todo para ser ejemplo de lo que debe mostrar el género negro clásico: malos muy malos, corrupción por doquier, mujeres fatales (me las imagino con un tinte rubio platino y unos labios rojo fuego), alcohol, actividades clandestinas y muchas veces la palabra "maldito" en sus diálogos. Todo ello bien "mezclado", hilvanado por un autor con mucho oficio a pesar de encontrarse ante su primera novela, cuyo título original es No Orchids for Miss Blandish
James Hadley Chase (1905-1985) es el seudónimo de René Brabazar Raymond, de nacionalidad inglesa aunque situó todas y cada una de sus novelas en Estados Unidos. En alguna parte leí que le había influído muy positivamente para iniciar su carrera de escritor la lectura de James M. Cain (El Cartero siempre llama dos veces), en cambio en la contraportada de mi edición (Compactos Anagrama), dice que le influyó Faulkner. Creo más en lo primero y nada en lo segundo.
Desde luego que su maestro tuvo que ser un americano que cultivase el género y que además fuese bestseller en la época, igual que James lo llegaría a ser sin ir más lejos ya con ésta su primera novela.
Es indudable que sabía lo que se traía entre manos y que dominó a la perfección trama, argumento y personajes para obtener un cóctel a la moda en los tiempos de su publicación y, por qué no, para poder vivir de su escritura, ¿nos suena a algo? Me he ido por las ramas y seré más directa:  ¿por qué no situó la acción en una sociedad más conocida para él como era la británica, teniendo en cuenta que no llegó a pisar jamás suelo americano? ¿Por qué no dejar de lado posibles influencias y otras cosas del estilo y pensar que aún siendo británico sabía que lo que le permitiría publicar y vender masivamente sería escribir este tipo de obra a lo americano, sin más?
En realidad, ¿alguien sabe si fue así o de otra manera? Sólo lo sabe Mr. Chase y se lo ha llevado consigo.
Y todo esto para no contar nada de la novela, creo. Pues bien: una banda de desalmados y ociosos buscan algo que hacer con lo que sacar dinero y deciden secuestrar a una joven adinerada, pero la cosa se complica mucho y Miss Blandish no acabará en manos de esta banda que aparece al comienzo. Ritmo rápido, frenético y muchos muertos. Como en la ficción hard boiled, no queda ni el apuntador al final.
Los personajes están basados en personas reales, sobre las que pesa una parte de leyenda muy poderosa, me refiero en particular a la banda liderada por la sanguinaria Ma Grisson (hay más de una película sobre ellos).

Y hablando de películas: el otro día, cuando andaba yo pensando en preparar esta entrada, me quedé viendo en TCM Alma en Suplicio* ( Mildred Pearce es el título original), dirigida por Michael Curtiz. Estuvo estupenda. Cine negro del bueno con Joan Crawford. Descubrí que estaba basada en una novela de James M. Cain (casualidad) y que la han hecho recientemente serie de TV, protagonizada por Kate Winslet. ¡Qué cosas!

*ojo a las traducciones de "aquellos años" Oh, my God!

5 comentarios:

Laura Uve dijo...

Lo peor del género es que se confunde con frecuencia, novela negra y policíaca (es cierto que, a veces, hay novelas que mezclan ambos tipos). Yo disfruto con la novela negra, es decir, aquella que nos dice que la condición natural de nuestra sociedad es el desorden bajo una apariencia ordenada. Y que no puede haber final feliz. Casi nunca. La novela negra disecciona la realidad contemporánea.
La novela policíaca comienza con un crimen, con un atentado contra el orden, con un escalofrío de miedo para el lector, y termina cuando un policía descubre al culpable y se restablece el orden.

Bueno... perdona que me he extendido por tu prevención ante este género. No he leído esta novela y parece entretenida.

La película muy buena, no sabía que la habían adaptado como serie.

Buena entrada, un abrazo!!

Miss Winnifred dijo...

Laura: no hay por qué pedir disculpas por extenderse en un comentario y menos por este tuyo, que resulta de lo más ilustrativo.
La película me gustó muchísimo y aunque la serie no he tenido oportunidad de verla aún, no me la imagino con la Winslet haciendo el papel de la Crawford, no porque no me guste ella como actriz sino porque no la veo en ese papel, no sé...
Ah! La novela sí que es muy, muy entretenida.
gracias por comentar. Saludos

María dijo...

A mí de cuando en cuando también me gusta una novela negra. Aún no he hablado mucho de ellas, pero las leo.
La película no la he visto, pero me encanta Joan Crawford, así que será cuestión de tiempo.
Las traducciones...es cierto que hay que tener cuidado. Tolkien se enfadaba mucho con ésto. Le irritaba que no se hicieran buenas traducciones.
Un abrazo!!

Miss Winnifred dijo...

María: pues a ver para cuándo un post sobre las novelas negras que lees!
En cuanto a las traducciones, no hago referencia a las literarias (eso merecerìan capítulo aparte sino a cómo se traducíamn los títulos de las películas en aquellos años de la dictadura. ¿No es horroroso lo de "Alma en suplicio" llevando como título original el nombre de la protagonista ,que era una mujer luchadora llamada Mildred Pearce? Sé que entra en juego la comercialidad y la poca familiarización del público en general con los nombres sajones pero ese título tan dramaticón ...ejm. Saludos

Oscar dijo...

La elección de la traducción de los títulos es algo que no deja de sorprenderme/irritarme/escandalizarme. Una magnífica novela titulada en inglés "Go with Me" pasa en castellano a llamarse "La oreja de Murdock", siendo este último el título de uno de los capítulos del libro y además de un capítulo sin importancia, en el que no pasa nada relevante. Incomprensible. Pero señor, si todo está ahí, en ese título, Ve conmigo. De eso va...
Bueno, solo quiero coincidir contigo en que aunque hace unos años que no leo a Chase (que me gustaba mucho años atrás, pero con el que he perdido algo de contacto), no tiene na de na que ver con Faulkner. De hecho cualquier novela negra o policiaca (como bien distingue Laura) escrita a ritmo Faulkneriano sería un buen pestiño sin duda.