The Sense of an Ending. Julian Barnes

jueves, 6 de septiembre de 2012



Tengo la costumbre, no  intencionada, de comprar libros y no leerlos inmediatamente, por no decir en bastante tiempo. Esto hace que tenga en casa títulos de Barnes tales como Metroland o Flaubert's Parrot desde hace años y aún sin leer. De vez en cuando o Once in a blue moon ,tal y como diría el propio autor en su lengua vernácula, esto no se da: The Sense of an Ending me lo traje el pasado mes de Edimburgo y !ya lo he leído! Curioso el encuentro también. No lo buscaba, quería algo de otro escritor cuyo apellido estaba próximo a la "B" y entonces vi su lomo fino e impecable en la estantería; ni miré el precio (ahora lo sé, claro, seis libras), era lo último del escritor inglés y de segunda mano pero ¡nuevo!, y ¡hardback! (lo digo por lo del precio original que siempre es más caro en tapa dura, no porque realmente prefiera comprar estas ediciones antes que las paperbacks). Cuando llegué a casa terminé Red Dust Road de Jackie Kay (hablaré de este en breve) y empecé esta novela  que, lo digo ya de antemano, me ha encantado. 

The Sense of an ending es una novela corta, tan solo ciento cincuenta páginas en esta edición de Jonathan Cape, cuya narración está dividida en dos partes.
En la primera nos encontramos en la época adolescente de Tony, narrador en primera persona a lo largo de toda la novela. Su adolescencia no dista mucho de la de cualquier otro joven de la época: "hambre de sexo y hambre de libros", dice el protagonista. Su vida transcurre con su familia y con sus amigos Alex, Colin y Adrian. Éste último es el nuevo en la pandilla y en el instituto. Alguien muy especial, muy inteligente y muy desconcertante en cuanto a la manera de relacionar cosas, situaciones, hechos. Es el único de los cuatro que ingresará en Cambridge. Por entonces Tony comienza a salir con Veronica pero la historia no dura y un poco más tarde se entera de que esta sale ahora con Adrian, su amigo de la adolescencia. Resentido, les envía una carta que él considera inocua una vez pasado el tiempo pero puede ser que ese sea el recuerdo que tiene Tony de aquella carta que les envió: inofensiva.
Aquí hay unas reflexiones muy interesantes sobre si el pasado fue tal y como lo recordamos o no y el porqué de que la mayor parte de las veces dos personas diferentes tengan también diferentes recuerdos de algo que vivieron a un mismo tiempo.

 En la segunda parte Tony ya ha vivido cuarenta años más y muchas cosas: ha estado casado con Margaret, con la que ahora mantiene solo una buena amistad, ha tenido una hija, ya es abuelo y ya está retirado:
Later on life you expect a bit of rest, don't you? You think you deserve it. I did, anyway. But then you begin to understand that the reward of merit is not life's business.
Qué buen párrafo introductorio de la segunda parte si tenemos en cuenta todo lo que va a suceder a partir de aquí. Tony Webster recibe la notificación de una abogada comunicándole que la madre de Veronica falleció dejándole a él una cantidad de dinero y el diario de Adrian. ¿La madre de Verónica? Aquí empieza una etapa para él llena de misterios con difícil solución, que llenan su vida ordinaria de desasosiego y culpas y sobre todo de remordimientos. No puedo hablar de esta segunda parte sin desvelar cosas muy importantes y también he omitido un hecho de gran relevancia en el resumen de la primera.


Me ha fascinado la historia. Nunca pensé que una novela con diario legado de por medio me pudiese interesar, y menos  hasta el punto en  que esta lo ha hecho. Me ha sorprendido tanto la segunda parte que hubo momentos de lectura en los que las prisas de Webster por solucionar el conflicto me contagiaban de nervios y aún así eso no hizo que dejase de disfrutar, y mucho, con la cantidad de digresiones y reflexiones que salpican toda esta corta novela. Por algo ganó el Booker. Por algo Julian Barnes tienen el prestigio que tiene, por algo Granta , hace ya una decena de años o algo más lo incluyó en el dreamteam de las letras inglesas (junto con McEwan, Ishiguro y Martin Amis entre otros).
El próximo otoño lo publica en español la editorial Anagrama con un título algo así como "Un sabor a final".

8 comentarios:

Elena Rius dijo...

Soy seguidora asidua de Barnes y éste está en mi lista desde que apareció. De este otoño no pasa que caiga... y más después de tu elogiosa reseña.

Nit dijo...

Yo le tengo bastantes ganas a este de Barnes, lo sigo viendo por internet y no me decido, pero si dices que te ha fascinado... caerá seguro!

(jajajaja, yo hago lo mismo, compro más rápido que leo)

Miss Winnifred dijo...

Hola Elena! Pues si ya te gusta Julian Barnes, con más razón no te puedes perder este. Me entusiasmó!

Miss Winnifred dijo...

Nit:Os lo recomiendo muy, mucho.Si lo lees, cuéntame, vale? que me gusta conocer vuestras opiniones.
Yo compro mucho y así ha sido desde hace años así que tengo sin leer hasta ....¿el fin de los días?
Nobody is perfect!

Mariuca dijo...

Estoy de acuerdo contigo en la importancia de las ediciones, hay quien compra siempre bolsillo para poder tener más, pero yo siempre he preferido un libro que va a permanecer conmigo mucho tiempo y las ediciones de bolsillo suelen tener además de letra pequeña y encuadernación muy pobre unas páginas de peor calidad que amarillean con mucha facilidad. En cuanto a Julian Barnes solo he leido de él "La mesa limón", y me sorprendió muy gratamente.
Esta reseña que has hecho me parece muy interesante y voy a buscar el libro.
un saludo.

María dijo...

Me sucede algo similar,...compro libros y los leo más adelante. Este le he visto en muchas librerías londinensas...pero claro...mi inglés es pauperrimo y me compro pocos libros en inglés, muy escogidos...Sí dices que lo van a traducir para esta época que entra...pues allá que voy. Leyéndote entran ganas de coger el libro de inmediato.
Espero que estés teniendo buenos momentos, y que las oportunidades laborales te aborden pronto.
Un abrazo!!

Miss Winnifred dijo...

Mariuca: gracias por visitar mi blog.
Como ya digo, la traduccción sale este otoño. espero que te guste también.Saludos

Miss Winnifred dijo...

María: Lo leí en alguna parte lo de que sañe para otoño en Anagrama.Espero que te guste.
Yo por aquí ando aprovechando los úlitmos coletazos de días de playa, allí se está bien aunque la brisa ya es bastante fresca pero luego al llegar a casa...lo de estar expectante me pone bastante ansiosa pero son , desgraciadamente, los signos de los tiempos. Gracias. Un abrazo