De niña, Audrey devoraba los libros. Entres sus favoritos se hallaban El libro de la selva, de Rudyard Kipling, Heidi de Joanna Spyri, y , El jardín secreto de Frances Hodgson Burnett.
A lo largo de su vida, la lectura seguiría siendo un importante pasatiempo. Ya era adulta cuando recibió El diario de Ana Frank por correo. Desde la ventana de un ático, Ana escribía sobre los estragos de la Segunda Guerra Mundial, y sobre un espíritu transformado por el sufrimiento humano. Audrey y Ana tenían diez años cuando estalló la guerra .
"Sucedió en otra parte de Holanda , [pero] ella describía todos los hechos que yo misma experimenté con increíble precisión: no sólo lo que ocurría en el exterior sino lo que ocurría en el interior de una muchacha que empezaba a ser mujer... todo ello en una jaula. Ana hablaba de claustrofobia pero la superaba gracias a su amor por la naturaleza, a su conciencia de humanidad y a su amor, su verdadero amor, por la vida."
"Todas las personas tienen miedos , pero la mayoría de ellos les resultan lejanos y desconocidos. Tienen miedo de la muerte por la que no han pasado, tienen miedo de contraer el cáncer que no padecen, tienen miedo de que los atropellen, lo cual no ha ocurrido. Pero yo he conocido la fría garra del terror humano. La he visto, la he sentido, la he oído."
"Aquella era mi vida. No sabía lo que iba a leer. Me afectó tan profundamente que nunca he vuelto a ser la misma."
De Cómo ser adorable según Audrey Hepburn de Melissa Hellstern.
Zeta Bolsillo (2009)
